3.4.11

una del tiempo

Calla no me cuentes nada. No dejas de parlotear. Chitón, que empieza el tiempo.


Son casi las 4 de la tarde o las 10 de la noche da igual. Misombra sale de su letargo y se pega a la televisión. Todo el invierno colgada del parte del tiempo de la Uno. Y seguimos. Indiferente al cesio volante por los tejados de Cáceres, al caso Faisán, o al Bye, bye love de Zapatero.

¿Sabes? Hoy han puesto un mapa híbrido. Han superpuesto uno del meteosat, normal y otro de temperaturas a miles de pies de altura, con manchas rojizas, amarilla, verdes y azules. Cuanto más rojos mas calor y lo azul más frío. Así explicaron por qué el viernes A Coruña tuvo 30 grados, y mañana tendrán 15 o 20 grados menos. Ayer pusieron un mapa de vientos que rolaban a noreste, explicaba la evolución de las altas presiones en giro hacia centroeuropa. Vehemente como si relatase su último romance me bombardeó con detalles del pronóstico para abril. “Eso sí, todo en porcentajes”, sentenció para terminar.


En definitiva, ¿guardo el abrigo o me someto a la tradición popular y hasta el 40 de mayo no me quito el sayo?, le pregunto.

¡Ah!, no sé. Esta atmósfera cambiante…Yo no soy la mujer del tiempo.

Que vuelva Mariano Medina con su mapa en blanco y negro y sus soles de quitar y poner. Cualquier día me pone a hacer fotos a los cumulonimbos de amanecida para enviar a la Uno. Lo veo en sus ojillos.

No hay comentarios: