A estas alturas, después de cuatro semanas de brillos, campanitas, arbolitos y bolas rojas, tengo tal empacho de luces navideñas que al ver el nuevo belén de brillantina instalado en la plaza Mayor, una bola lumínica ha crecido en el estómago, sus jugos se han desbordado y buscan hueco en el intestino; tal es su intensidad que me tiene llena sin probar bocado, y eso que ni he tocado el turrón y los polvorones. ¿Será un virus? Hay quién dice que las luces no se digieren se apagan. ¿Tendré que seguir sin probar bocado hasta el 10 de enero? ¿Tendré que inocularme alguna de esas bacterias que se zampan el petróleo? ¿Serán muy caras? Con los tiempos que corren y mi crisis salarial infinita, tendré que recurrir al dinero rápido. No, nada de lo estáis pensado, no me refiero a un pelotazo urbanístico en el Levante o en Los Alcaldes. Será más socorrido dado lo maltrecho del ladrillo recurrir a la venta de oro.
LA SOLUCIÓN
DINERO RAPIDO Y AL INSTANTE
Compramos todo tipo de joyas de oro, plata, platino, brillantes, lingotes, monedas, relojes, cuberterías, etc..
No dude en vender sus joyas: joyas rotas, regalos de exparejas, herencias, obtener dinero rápido y al instante, o para realizar sus sueños.
Venderé los regalos de todos mis ex: el joyón que regaló el pijo una tarde romántica de primavera, la pulsera de prometida en ciernes, el anillo de una pasión al bies… ¡Dios me quedaré desnuda!
emma b
el diario de una chica de provincias
22.12.11
brillante navidad
18.12.11
adiós, cesaria evora
En mis días de desamoramientos, ella con su tristura devuelve la alegría a este achacoso corazoncito.
Que la tierra te sea leve.
15.12.11
cumbre europea y Julio Camba

Antes que Cameron se retirase a los cuarteles de invierno en su Isla Atlántica, Intereconomía publicó esta foto que no tiene desperdicio. Si los gestos hablasen… Este fragmento de mi admirado Julio Camba viene peripintado:
“-¿Los poetas? – me dijo el hombre de la City-. Pero ¿usted cree que esa chusma sirve para algo?
Yo le expuse modestamente mi opinión:
-Los poetas, no tiene duda, sirven para poetizar la vida. ¡Si costasen muy caro!... Pero no comen casi nada. Un pueblo como Inglaterra podría sostener sin gran sacrificio, una porción de poetas.
-¿Para que nos poetizarán la vida? –me preguntó el hombre de la City.
-Precisamente. Los poetas nos humanizarían, nos impregnarían de ternura, nos harían sentimentales, ¿no es eso?
-Eso es. Pero ¿usted no ve que nuestros negocios irían entonces de cabeza? Hay que cerrar las costas de Inglaterra a toda invasión poética. Una invasión de poetas sería mucho más peligrosa para nosotros que una invasión de alemanes.”
La acción de los poetas: el virus corrosivo. Julio Camba.
2.12.11
ajustes
Las horas liquidan sus registros entre liquidez inmediata, prudencia contable, provisión de fondos, primas de riesgo, gestión continuada, diferencial de riesgo, 459 puntos básicos, anualidad, imagen fiel, ajustes, ejercicio presupuestario, periodificación, valor residual, operaciones, diferidos, reclasificación temporal, desviaciones, inmovilizado, demérito, corto plazo, valores, insolvencias, devengo, plan, precio de adquisición, financiación afectada, operativa, provisiones, valor venal, imputación de la transacción, solvencia, endeudamiento, saldos, anticipos, indicadores, caja, esfuerzo inversor, gasto diferido, desconfianza de los mercados, provisiones, regularización, tecnócratas en los gobiernos, planes de rescate, sobreprecio y cierre contable.
La noche cancela el saldo amapola de tus ojos.
La noche cancela el saldo amapola de tus ojos.
24.11.11
15.11.11
chimenea del diablo

Se confunde la línea de las alas
en los roquedos grises, sigue el vuelo
las grietas y los líquenes, se posa
en una sombra de su forma el águila.
La cascada invisible bajo el musgo
hace olvido las amenazas. Manos
y garras solicitan asidero.
Irrumpe el sol y la ladera dulce.
El esqueleto de la zorra marca
la divisoria de la lluvia. Vamos,
vienen los cazadores.
El agua de la fuente se ha cerrado,
una raya de frío se ha trazado en tu frente.
Aníbal Núñez (diciembre, 1983).
en los roquedos grises, sigue el vuelo
las grietas y los líquenes, se posa
en una sombra de su forma el águila.
La cascada invisible bajo el musgo
hace olvido las amenazas. Manos
y garras solicitan asidero.
Irrumpe el sol y la ladera dulce.
El esqueleto de la zorra marca
la divisoria de la lluvia. Vamos,
vienen los cazadores.
El agua de la fuente se ha cerrado,
una raya de frío se ha trazado en tu frente.
Aníbal Núñez (diciembre, 1983).
7.11.11
las cuentas del Gran Capítán
Entre tarimas, focos y cronómetros última generación, 540.000 euros. ¿Crisis?
Quién dijo crisis con este presupuesto para montar un montar este debate de
sosainas. Que luego nos vengan con recortes... ¡Me van a oir!
Quién dijo crisis con este presupuesto para montar un montar este debate de
sosainas. Que luego nos vengan con recortes... ¡Me van a oir!
29.10.11
esperando la lluvia
En el viento había gotas de lluvia. El polvo de las aceras se recogía entre los pliegues de la
falda, sepultado bajo las suelas de los zapatos. Las nubes ofuscadas sudaban tinta china en su
galope hacia el oeste. Las hojas de las acacias llamaban a las ventanas, caían desplomadas
en los balcones. Las horas zarandeaban los escalofríos de los caminantes. Y a las once de la
noche comenzó a llover. En el agua de lluvia no había viento.
falda, sepultado bajo las suelas de los zapatos. Las nubes ofuscadas sudaban tinta china en su
galope hacia el oeste. Las hojas de las acacias llamaban a las ventanas, caían desplomadas
en los balcones. Las horas zarandeaban los escalofríos de los caminantes. Y a las once de la
noche comenzó a llover. En el agua de lluvia no había viento.
15.10.11
canalejas en un cuarto
Martes 11 de octubre, dos de la tarde. El panel electrónico de la plaza de Brujas informa: Paseo de Canalejas RETENCION. 27 grados. Cuando mi neurona se despierta ya estoy encerrada en el carril izquierdo con un Fiat azul delante y una furgoneta en el trasero. Petrificada. ¡Joder, sólo salen chicas por esa puerta! Facultad de Educación. A mi derecha un todo terreno negro con un tipo de cráneo afeitado que me mira desde arriba. Los jefazos Caixa Galicia se aplican sueldos y jubilaciones de políticos, la exdirectora de la CAM se endilga más 360.000 euros de pensión vitalicia. Y esto… ¿por hundir sus chiringuitos? El pelado del todo terreno esboza una sonrisa de sorna ¿Ha escuchado mis pensamientos? ¿Funciona la telepatía? Arrancamos. ¿Se puede ligar en un atasco? Con un poco se suerte paso el semáforo. No la hubo. Ahora en primera línea de batalla. ¿Qué pasa hoy? ¿Volvemos todos juntos para no perdernos?
Salen los niños de los jesuitas, veloces sin mirar a los lados. Quiero que mi carril suba así de rápido. ¿Por qué mi carril no avanza? Siempre más lento, la otra orilla se escapa y yo sin moverme. La marquesa del Audi vigila atenta mis bamboleos hacia su parcelita de calzada por si le rayo el auto.
Un japonés -¿chino, coreano? ¿Por qué no los distingo? ¿Ellos tampoco se distinguirán?- baja trotando por la acera soleada ¡Dios corriendo con este calor! ¿Qué fiebre les ha entrado a los chicos por correr? El estanquero acaba meterse entre pecho espalda casi trece horas poli-maratón a 30 grados. ¿Se puede estar 6 horas corriendo en bicicleta después de haberse metido 1h 17’ nadando entre medusas? Claro que si una te pasa la patita por la nariz se acabó la carrerita. Y si luego corres 5 horas, ¿se rompen los tendones, agrietan los huesos? Parece que no, el niño ¡vive!, acabo de verlo. ¿Cuanta agua necesitas para sobrevivir? Arranco. Nos movemos. Dice que se bebió 24 litros durante el viajecito en bicicleta. Me parecen muchos así de repente. Dice que, al final ya no sudas, y la sal se cristaliza sobre la piel. Llego a la altura de motos Dakar, volvemos a parar. Algún metro más… ¡por caridad! ¿Cuántos metros se recorren 5 horas corriendo? ¿Después de ese atracón le quedarán endorfinas para el resto de su vida? Y… si se le agotan, ¿no tendrá más orgasmos? ¿Son inagotables las endorfinas? Casi, casi… He llegado al supermercado. Otra vez el semáforo se empeña en cerrarme el paso. Canalejas abajo circula el bus de la línea 3, ¿lo conduce el hombre al que atacaron la semana pasada? Arrancamos. Lo pierdo de vista. Los árboles de la Alamedilla y plaza de España me saludan. Respiramos tranquilos la banderita nos protege.
Salen los niños de los jesuitas, veloces sin mirar a los lados. Quiero que mi carril suba así de rápido. ¿Por qué mi carril no avanza? Siempre más lento, la otra orilla se escapa y yo sin moverme. La marquesa del Audi vigila atenta mis bamboleos hacia su parcelita de calzada por si le rayo el auto.
Un japonés -¿chino, coreano? ¿Por qué no los distingo? ¿Ellos tampoco se distinguirán?- baja trotando por la acera soleada ¡Dios corriendo con este calor! ¿Qué fiebre les ha entrado a los chicos por correr? El estanquero acaba meterse entre pecho espalda casi trece horas poli-maratón a 30 grados. ¿Se puede estar 6 horas corriendo en bicicleta después de haberse metido 1h 17’ nadando entre medusas? Claro que si una te pasa la patita por la nariz se acabó la carrerita. Y si luego corres 5 horas, ¿se rompen los tendones, agrietan los huesos? Parece que no, el niño ¡vive!, acabo de verlo. ¿Cuanta agua necesitas para sobrevivir? Arranco. Nos movemos. Dice que se bebió 24 litros durante el viajecito en bicicleta. Me parecen muchos así de repente. Dice que, al final ya no sudas, y la sal se cristaliza sobre la piel. Llego a la altura de motos Dakar, volvemos a parar. Algún metro más… ¡por caridad! ¿Cuántos metros se recorren 5 horas corriendo? ¿Después de ese atracón le quedarán endorfinas para el resto de su vida? Y… si se le agotan, ¿no tendrá más orgasmos? ¿Son inagotables las endorfinas? Casi, casi… He llegado al supermercado. Otra vez el semáforo se empeña en cerrarme el paso. Canalejas abajo circula el bus de la línea 3, ¿lo conduce el hombre al que atacaron la semana pasada? Arrancamos. Lo pierdo de vista. Los árboles de la Alamedilla y plaza de España me saludan. Respiramos tranquilos la banderita nos protege.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)