28.10.10
18.10.10
Como si alguno de los dioses allá arriba se hubiese despertado de un mal sueño dispuesto a amargarnos la semana, hubiese balbuceado entre dientes: “Ya está bien de otoño modosito y soleado”, sin pensarlo dos veces abrió la espita del bóreas helador. Y todos en la ciudad con las chaquetas y brazos cruzados, cara de susto y ojos de haber tenido un mal sueño.
14.10.10
el frío acecha
Un domingo de sol radiante que se refleja en los cd’s tendidos en el balcón ladrillos rojizos. El viento del norte quiebra las esperanzas del deseado calorcito otoñal. El fresco entumece los dedos de los pies que asoman por las madrugadoras sandalias.
Desde la cueva del moro, en los riscos de Calvarrasa de Arriba diviso los antiguos campos de batalla, a lo lejos, hacia el sudoeste, el teso desde el que Wellington dirigía la batalla de Los Arapiles, a la derecha la ermita donde se produjo la primera escaramuza de la batalla.
Campos de trigo pelados en los que ovejas holgazanas rillan la paja que queda, cercados por los resecos bosques de encinas, no revelan restos de luchas, bayonetas, ni cañones, tan solo el lejano monolito conmemorativo en lo alto del teso. No resuenan en los cerros los ecos de las voces moribundas de los soldados ingleses, franceses, españoles, portugueses o alemanes. El sol en el rostro, el silencio en la brisa norteña cortada por el temblor de las campanillas de las ovejas; la tarde se desliza con cautela hacia un lunes madrugador.
Desde la cueva del moro, en los riscos de Calvarrasa de Arriba diviso los antiguos campos de batalla, a lo lejos, hacia el sudoeste, el teso desde el que Wellington dirigía la batalla de Los Arapiles, a la derecha la ermita donde se produjo la primera escaramuza de la batalla.
Campos de trigo pelados en los que ovejas holgazanas rillan la paja que queda, cercados por los resecos bosques de encinas, no revelan restos de luchas, bayonetas, ni cañones, tan solo el lejano monolito conmemorativo en lo alto del teso. No resuenan en los cerros los ecos de las voces moribundas de los soldados ingleses, franceses, españoles, portugueses o alemanes. El sol en el rostro, el silencio en la brisa norteña cortada por el temblor de las campanillas de las ovejas; la tarde se desliza con cautela hacia un lunes madrugador.
20.7.10
collages
"Todo es biográfico", dice Lucien Freud. Lo que hacemos, por qué se hace, cómo dibujamos un perro, quién es la persona por la que nos sentimos atraídos, por qué no podemos olvidar. Todo es collage, incluso la genética. Está la presencia escondida de otros en nosotros, incluso de aquellos a los que hemos conocido muy poco tiempo. Los contenemos para el resto de nuestra vida, sin que importen las muchas fronteras que crucemos.
Divisadero. Michael Ondaatje.
Divisadero. Michael Ondaatje.
2.6.10
25.5.10
ausencia
El aguacero tormentoso del domingo volvió a inundar el Paseo de la Estación. Otra vez la vaguada anegada. Los goterones salpicaban el asfalto quemado y la ilusión agazapada bajo el sofá surgió al ritmo de los goterones relucientes. "Tal vez vuelva. Si no la misma otra nueva". Paseos al baño, cada cinco minutos pero la bañera, vacía y reseca. "Quizá es pronto... Todavía son las diez. No le ha dado tiempo. Sí, es pronto." A las once comencé a morderme las uñas. Paseos al balcón. Las macetas habían digerido todo el chaparrón. Poco a poco la calle se secaba. El viento y chillido de las sirenas se habían callado. "Tiene que venir, siempre aparece con las tormentas de mayo. Sí, volverá aunque sólo sea de paso." Eran las doce menos cuarto, el correr de la ducha del sexto mordió mi corazón. Volé hacia la bañera. Nada, seca. Seguimos sin noticias. Ella no llegaba. Decidí cenar y tomarlo con calma. Con una copita de más y un cigarrillo en la boca tenía toda la noche por delante. Alternaba los paseos al baño con los carreras al fregadero. A la una cuarenta seguíamos sin noticias. "Ya va siendo hora... Puede que con tanto levantar alcantarillas, tanta obra y tanto achique se perdiese por los sótanos". El vecino apagó la televisión y el silencio nos volvió la espalda. La tres en punto, la botella de Perucchi va llegando a su fin y ella no ha vuelto. Siento que podría cantar como la gran Chavela aquello de:
"Nada me han enseñado los años
siempre caigo en los mismos errores
otra vez a brindar con extraños
y a llorar por los mismos dolores.
Tómate esta botella conmigo,
en el último trago nos vamos"
O colgar un aviso en el buzón: "Ella ya no vive aquí". Es lo que tienen las ciudades con río, las sirenitas se escapan por cualquier alcantarilla.
"Nada me han enseñado los años
siempre caigo en los mismos errores
otra vez a brindar con extraños
y a llorar por los mismos dolores.
Tómate esta botella conmigo,
en el último trago nos vamos"
O colgar un aviso en el buzón: "Ella ya no vive aquí". Es lo que tienen las ciudades con río, las sirenitas se escapan por cualquier alcantarilla.
10.3.10
6.3.10
de Madrid al cielo
Las nubes se tragan las Cuatro Torres Business Area (CTBA). La lluvia reblandece el asfalto de la N-VI y los neumáticos croan como ranas encharcadas. Erika sube en Retiro, oculta sus grandes ojos verdosos bajo la curva de su frente, presume de musgosos labios de fresa, tuesta su piel de tundra pálida mientras mira hacia las luces del vagón. "¿Rusa...? Solamente falta el perrito y Chejov de la mano." Erika baja en Noviciado de la mano de su hermana pequeña. Los Teatros del Canal: cristal, maderas claras, tapizado rojo. Joglars. 2036 OMENA-G: decadencia octogenaria, subsistencia paupérrima, actores=hombres frustrados, un deseo: morir en escena como Moliére, , una certeza: eutanasia, una merced: logran su deseo frustrado. La lluvia resbala torpe sobre las cristaleras del teatro. Boadella viene desde la noche de enfrente con el cabello blanco y el abrigo negro. Las nubes exprimen hasta la última gota.
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